UN TRACTOR AMARILLO (RELATO)



Dormí mal como de costumbre.
Me saqué de la cama a empujones y en punto muerto me levanté como pude.
Con los faros apagados choco con otro vehí-culo por el pasillo. Al sonido estridente de su claxon, despierto, arranco y meto primera.
Entro al baño con los ojos pegados. No veo nada. Acciono el limpiaparabrisas y barre los grumos secos de mis desvelos nocturnos. Al fin diviso algo el paisanaje ante el espejo. Me arrepiento. Mientras tuve las luces apagadas pensaba que seguía siendo el pequeño, terso y simple tractorcito amarillo.
Por recuperarme del susto intento darle una manita de pintura a la carrocería y sacarle algo de brillo.
Meto segunda. Me dirijo a la cocina. Mi mecánico particular, afanado siempre en cuidarme el motor, me tiene el combustible preparado, al tiempo que dice: "Buenos días, mi vida". Intento responder pero apenas exhalo un ronco ronroneo. Desayuno mientras sus ojos me cuidan. Puede que aún no sea dueña de mis actos. En cualquier momento puede haber un accidente, echar la leche en la caja de los cereales, perder el equilibrio y ensuciar la chapa... Parece que ya estoy más reconfortada, no sé si por el combustible o por los desvelos de mi mecánico.
¿Entonces, de qué me quejo?
Aparecen dos cochecitos  también al desayuno, también en ralentí . Los enfoco (ya tengo algo de luces), y me digo: "No oigo aún sus motores, con silenciador adolescente, pero qué suerte poder contemplar  su chapa de natural bruñida, y acariciar sus caras y sentir el calorcillo, aún de las sábanas".
Bien aprovisionada, coloco  los espejos, laterales y retrovisores, y salgo a conducir por la autoviDa.
Es lo que necesito para sentirme una conductora de primera.

                                                                      Alma-amater  ©2015

12 comentarios:

  1. me gusta... va sobre ruedas jejejjee

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  2. Me ha gustado mucho; lo acabo de releer ahora, a las 19:54, del día 13 del mes corriente y creo que es de esos relatos que cuánto más se leen más se van disfrutando. Al final término con una sonrisa en los labios. Tiene su punto de ternura y, como siempre, tus juegos con el lenguaje. A seguir circulando, pues, con la chapa reluciente. Mañana lo vuelvo a releer, a ver qué más encuentro.

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  3. Muchas gracias, querida Ángeles. Me gusta mucho cómo lo disfrutas. Un abrazo grande.

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  4. Ay, mi móvil y su teclado esdrujularon 'termino'. Lo siento, ahora mi móvil y yo lo llaneamos: 'termino...con una sonrisa en los labios'.

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  5. Ja, muy bueno. Valió la pena por las palabrutas.

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  6. Estupendo como afrontas tus mañanas! !! Me encanta!!!

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  7. Qué original forma de describir las rutinas del despertar en el hogar, Balbina. No hay nada mejor que empezar el día con un poquito de humor :))

    Un saludo!!

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  8. Muchas gracias, Julia. Así hay que empezar, con humor que alimente a la maquinaria y la engrase. Un beso.

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