MI TALÓN DE AQUILES (RELATO)

Ayer, viendo por octava o décima vez el trabajo -bueno, el trabajo- de Brad Pitt en Troya, me acordé de mi talón de Aquiles. Del mío, pero de Aquiles a la vez. Sí, oye,  y eso de compartir cosas con Brad no me disgusta. ¿Que por qué se le llama así al punto débil de una? Bueno, porque Aquiles solo podía ser herido por su talón, ése era su único punto flaco. 

Al parecer, su madre, la diosa marina Tetis, cogiéndolo por el talón, lo sumergió al nacer en  la laguna de la inmortalidad, la Estigia. Pero quedó fuera del agua su talón, de forma que Apolo, que lo sabía, lo mató un aciago día, clavándole una flecha envenenada en esa única parte vulnerable. Es lo que tiene ser tan guaPitto, ... que no dura para siempre. Así que Aquiles, el de pies ligeros y certero con su espada, un día murió. Y a propósito de la espada, yo también tengo una. Todos tenemos una espada, ...de Damocles, ¿no es cierto?


¿Que no saben quién fue Damocles? Damos detalles, pues. Hubo una vez un tirano muy rico, Dionisio I de Siracusa, rey rodeado de aduladores y envidiosos como Damocles. Dionisio, que sabía de dicha envidia, permitió que aquél gozara durante un día de su silla real. Después de la comida y la fiesta, Damocles miró hacia arriba y vio una espada pendiendo sobre su cabeza y colgada de un simple hilo del grosor de un pelo. Damocles comprendió en ese momento que ser rey no era tan envidiable, que los peligros que acechan y sinsabores pueden ser terroríficos. Desde entonces me apiado más -mira por dónde- de las desgracias monárquicas y de todo lo relativo a su maguestad. Y a Damocles todos sus amigos lo llaman, a partir de ahí, Damoclitor, que es menos serio, ya que decidió vivir la vida y aprovechar lo que ésta le daba de entrada, conocedor de que a la ocasión la pintan calva. 

Ah, y por cierto, ¿saben ustedes por qué se dice lo de 'calva'? ¿Que no? Bueno, no pasa nada. Lo explico. Verán, ésta, Ocasión, era una diosa romana con un solo mechón en su frente. El resto de su cabeza, calva, de tal suerte que, si cuando se te presentaba una oportunidad, no la aprovechabas, una vez se había ido ya no  podías atraparla. Una ocasión perdida. En ese sentido me recuerda lo de perder el hilo. Yo hace rato que lo perdí.

Y hablando de hilos. ¿No les he hablado del hilo de Ariadna? Pues, venga, va, les cuento rapidito. ¿Saben de aquel, llamado Teseo, que fue enviado por su padre a la isla de Creta a matar al monstruo Minotauro, que vivía en un laberinto? El pobre allí, encerrado, solo podía alimentarse de carne humana, de jóvenes atenienses inocentes. ¿Por qué atenienses, se preguntarán? Era el tributo que debía pagar Atenas por una antigua guerra en la que Creta había vencido. Pero el héroe ateniense, Teseo, decidido a acabar con aquella desgracia, llegó a Creta, vió y venció. ¿Que cómo? Con la ayuda de Ariadna, hermanica del minotauro que habíase, a la sazón, enamorado del joven ateniense. Vamos, que Teseo mató al cornúpeto hermano de la dama, traidora de su estirpe, según cuentan los cronistas de la época -que eran varones, casualmente-. Así pues, Teseo pudo salir del laberinto gracias al hilo, que Ariadna le había dado para guiarse en la salida. Tal traición a su familia habría de pagarla Ariadna muy cara -no olvidemos que era una mujer que decidió tomar ella solita las riendas, y del amor-; así que fue abandonada por el amante héroe en una isla, mientras continuó navegando éste por el Egeo hacia su patria. 

Ah, y a propósito del Egeo, ¿saben de dónde viene este nombre? Pues del padre, que aguardaba el regreso de su hijo Teseo sobre una atalaya, desde la que divisó su barco, con las velas negras desplegadas, señal de derrota y luto. Al verlas, Egeo creyó que su hijo había sido vencido y devorado por el Minotauro. Teseo se había olvidado de izar las velas blancas de la victoria y al padre, disgustadísimo, se le quedó también el alma a dos velas, y arrojose al mar, que, desde entonces lleva su nombre, Egeo. 

Y bueno, hmmm, ¿qué estaba yo contándoles? Ah, sí, mi talón de Aquiles. Pues ea, ése es precisamente mi talón de Aquiles, que me voy, que pierdo el hilo...
                                Alma-amater©2015




14 comentarios:

  1. Me lo he pasado muy bien leyendo este... ¿relato?, ¿retahíla? Bueno, o sea, que muy divertido.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias, Manuel. Por tu fidelidad. Por mí misión cumplida ti te he hecho sonreír. Te agradezco mucho tus comentarios. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Jejejej... muy pedagógico... me imagino esto mismo, pero en diálogos (homenaje plátonico) ... veo a una mujer en la cola de la charcuteria encontrándose con Fulanita y chismorreando sobre los dioses jejejej ( vaya...ahora que lo escribí, me acordé que ya Sabina hizo eso en "lo mismo te digo una co...".siempre me hace igual ese Sabina ...mecaaachis)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jejeje...Anónimo, no te preocupes, a mi Sabina también me ha robado más de una idea....

      Eliminar
    2. Y a mí, hasta el punto de que a veces no sé qué fue antes, si el huevo o Sabina...cónchale, hablando de huevos, se me olvidó hablar del cisne y Leda y su huevo, y mira que lo pensé pero...se me fue de la cabeza, si es queee tiequestar una en todo...

      Eliminar
  4. Muchas gracias, anónimo. Qué pena no saber quién eres porque me gusta tu estilo. Saludos cariñosos.

    ResponderEliminar
  5. Jejej..qué divertido y didáctico! Aunque dudo yo que pierdas el hilo si no es de forma consciente.besitos, amiga

    ResponderEliminar
  6. Admirable tu capacidad para engancharte, y engancharnos de camino a tus fieles lectores, con estas leyendas mitológicas. Nos entretienes y nos enseñas. ¡Muy bien hecho! Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, mi Angelita. No pretendo enseñar en mi tiempo libre jjj, dios me libre, pero sí divertirme y divertir. Un abrazo.

      Eliminar
  7. Como siempre, tu prosa sencilla, que no ligera de cascos (ya me dirás de dónde viene esa expresión, jejeje..) es impecable, y eso, viendo lo que se cuece por ahí (mira, otra expresión hecha) es ir muy lejos, mucho. Un placer poder leerte. Gracias.

    ResponderEliminar
  8. Quise decir que que más decir después de los comentarios leídos? A mi también m ha gustado muchísimo. Sólo añadir que me siento afortunada de formar parte del grupo de tus lectores.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues muchas gracias, Maite, pero déjame que también me sienta yo afortunada x los ojos que depositan su tiempo y cariño en mis líneas. Un beso.

      Eliminar

Agradezco tu comentario en el blog, con la ilusión de no ser la única alma que pulula y ulula por aquí. Una palabra tuya bastará para 'samarte'.