QUIEN LO PROBÓ LO SABE (relato)

Regreso a ti, como siempre,  despojada y ahorrando los últimos mendrugos de energía que voy reuniendo por el camino, y que me permiten seguir la estela de tu recuerdo cada día, para refugiarme en tu blandura. Te encuentro viejo y gastado, desprovisto de toda impostura, tendido, despreocupado. 

Me perdonarás que durante la jornada no piense en ti, como tampoco en mí. Nuestro tiempo siempre es el de después.
Pero, qué fue de aquel esplendor con que te me presentaste por primera vez. Reconozco que me impresionó tu fuste almidonado. Me prendí de tu apariencia y adiviné futuros arreglos entre tú y yo. Las sisas apretaban un poquito al principio; luego, o yo adelgacé o tú te abriste al bies, generoso con mis bordes... y desbordes. Nos acoplamos poco a poco, eso fue todo, pero reconozcamos que lo nuestro no fue exactamente un flechazo. 

Tuve que trabajarte, quién lo diría con ese aspecto que tienes ahora, tan poco conjuntado, tan 'mucho' arrugado. No, no me lo pusiste fácil. ¿Te imaginas ahora a alguna intentándolo contigo? No me respondas, es obvia la respuesta. Pero aquí estoy yo, y, créeme, seguiré intentándolo, aunque el exceso de confianza te empuja ya a abrazarme más allá de los tobillos y las muñecas. ¿A quién importa si has dado demasiado de sí, quiero decir, de ti? A mí sí me importa y me importuna cualquier otro que no seas tú.

En ocasiones sucede; ha habido otros, no voy a negarlo. A estas alturas, qué te voy a revelar que tú no hayas descubierto. A ver, ... es natural, somos humanos, buscamos el calor y, si tú no estás, aunque seas mi preferido, pues ya sabes...Y sí, suelen ser más jóvenes, lo confieso. No obstante, nada qué temer, descuida.

Ellos presumen de lo que se dice "tener cuerpo", yo también después de usarlos, y digo bien, usarlos, pues ya sabes que son un mero sustituto tuyo, pero como un vino joven ante uno de crianza, mucha esfervescencia al principio y, de madrugada, acabas con ganas de lanzarlo de la cama de una patada, o de las dos. 

Contigo eso no pasa. ¿Que no hay esfervescencia?, ¿y qué?, eso está sobrevalorado. Mucha película americana. Hay algo mejor: un encuentro lento,  plena conciencia del roce con cada uno de los mullidos filamentos de tu piel. Teseo en pos de los hilos de Ariadna,  reunidos al fin en el intrincado laberinto del placer a pequeños sorbos. 

Me pregunto si esas glamurosas mujeres de por ahí sabrán a qué me refiero cuando hablo de mi viejo pijama amorosadito. 
Quien lo probó lo sabe.
                                                              Alma-amater  ©

                                  

                                             
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20 comentarios:

  1. Me gusta mucho. Un relato encantador con sorpresa incluida. Muy bien hilado para dejar luego al lector con una amplia sonrisa en la labios. Y sé a qué te refieres pues yo también sucumbo ante él. Felicidades, mi guapa, y quiero más.

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  2. Muchas gracias a ti, Ángeles. Me gusta que te hayas quedado con ese buen sabor de...cuerpo. un besito grande.

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  3. ¡Identificación total! ¿A quién no le ha pasado?

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    1. Gracias, Manuel. Sí, deben ser muchos, y yo creyendo que como el mío ninguno :) Un abrazo por tu rúbrica siempre.

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    2. Me lo estaba imaginando, porque a mí me pasa lo mismo.lo amo y no quiero pensar que tendré que dejarlo algún día, el pobre resiste pero empieza a estar muy desgastado.Mi suavecito, acogedor y confortable pijamita!

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    3. Muchas gracias por tu comentario en el blog, Ana . Aquí permanece. Facebook es más veleidoso. Un abrazo.

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  4. Jajajajajaja y yo que te iba a dar la razón en todo y luego resulta que es tu pijamaaaaa. Buenisimooooo!!!

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  5. Ay, mi Mary, nada mujer, quién sabe de qué estoy hablado en realidad, ¿acaso lo sé yo? Me gusta mucho hacerte reír. Un abrazo.

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  6. Me encanta!!!!!!
    Soy tu fan número 1.
    Todo lo que escribes es genial, tienes un verdadero don.
    La escritora más original que he leído y leo mucho.
    Un beso grande grande.
    Yo uso camisón..... jajajajaja

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  7. ¿Qué más se puede pedir después de tu comentario, querida Ana? Me has dibujado una sonrisa que debo disimular para que no se confunda. U abrazo, querida lectora.

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  8. Pues tenemos algo en común, porque compartimos la misma sonrisa que me dibujas cuando leo lo que escribes.
    Me alegro de haberte conocido.
    Y te mando millones de besos.
    Disfruta del sábado!!!

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  9. Compartir palabras y sonrisas con gente estupenda. Ese es uno de los mejores objetivos de este blog. Una palab-risa amplia, Ana.

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  10. Ameno y con esa cierta dosis de intriga hasta el final, que sorprende!!! Precioso Balbi.

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  11. Ay, muchísimas gracias, querida Cande, por comentar. Me alegro de que te haya sorprendido. No sé en realidad por qué me salen así los relatos. No lo busco.Lo encuentro. Un abrazo.

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  12. Muy bonito,como skepre creando intriga y sorpresa al final.
    Estoy pensando que ser pijama no es un mal oficio.

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  13. Jaja, sí, yo también me lo pido. Es el estado pij-ama. ❤️

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  14. Buenos días!!Gracias cariño!, decirte que el del pijama me abrazó☺. Qué bien sabes tocar emociones!!.
    Blanca

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    1. Muchas gracias a ti. No sé si sé tocarlas, transcribirlas no es fácil pero si te llegó me siento feliz.

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Agradezco tu comentario en el blog, con la ilusión de no ser la única alma que pulula y ulula por aquí. Una palabra tuya bastará para 'samarte'.