UN CEMENTERIO PARA LLORARSE


Todo ser tiene
un pequeño cementerio,
solo un cementerio para llorarse.
Amigo, 
no quieras flanquear su muro.

No quieras tocar a su puerta
con la bandera  de tus razones
a plantarla en su campo santo.

Te sentirá ladrón de su blasón,
tus credenciales, estandarte hostil.
No hay salvoconducto.

En su cementerio hay nichos
que tu razón no entiende,
adivinarás fantasmas
donde solo hay muertos,
restos por enterrar.
Amigo, 
déjate ser invitado.

No quieras ir más allá del vestíbulo.
Aguarda a la contraseña en la antesala.

No observes tras sus cipreses,
 espigados por espías.

Cualquier lugar no es bueno para llorar.
Allí nace, crece y se reproduce su llanto,
y un día muere.

Solo escogidos asistirán al rito,
no habrá plañideras.
Amigo, 
no esperes bañarte
en el luto de su río,
no antes de tu bautizo.

No holles sus playas.
Violadas no te servirán de nada.

Si descubierto, se revolverá como fiera
hasta encontrar una tumba.
Si débil, apenas te lamerá los pies
asido a tus tobillos.

Un simple ser no es importante,
su cementerio sí,
para llorarse.

                   Alma-amater  ©2016

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26 comentarios:

  1. Me ha encantado tu poema, muy bien escrito, muy bien expresado y trasmite mucho. No sé si me equivoco en la interpretación, pero es lo que tiene la literatura, que el autor escribe y el lector interpreta. Por ello lo he relacionado con la amistad, relación que siempre me han parecido compleja, pues creo que sus participantes no tienen siempre los mismos claroscuros para interpretarse de idéntico modo y ahí surgen malentendidos. Ni siquiera el lenguaje (que debería de ser lo más evidente) posee el mismo significado para ambos. Seguro que la actitud ante la vida y el modo de valorarse a uno mismo y al mundo es diferente. Por eso, cada uno puede errar en el modo de apreciar y enfrentarse al cementerio ajeno (preciosa y muy gráfica la metáfora que utilizas), pues cada uno posee el suyo propio, desde la persona más débil hasta la que parece una roca. Entiendo perfectamente lo que has expresado, pues aun siendo un poema escrito a tu modo bello y particular, sirve para que cualquier lector pueda sentirse identificado con él y vivirlo en su piel como si también le hubiera pasado. Eso es lo bueno del arte, en este caso de tu magnífica poesía, que va más allá del propio creador (tú), para envolver al lector hasta adueñarse de él y verse reflejado, como si también alguien, alguna vez, hubiese querido espiar, apoderarse o derrumbar sus cipreses para acceder a su cementerio secreto. Puede ser un amigo, una pareja o, incluso peor por la osadía, un conocido. Felicidades, una vez más, aunque esta vez más que otra veces porque me ha gustado muchísimo más (olé ppr mis redundancias). Un fuerte y cálido abrazo.

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    1. Gracias, amiga, muchas gracias por tu bello y extenso comentario. Es cierto que puede interpretarse de muchas maneras, pero no, has acertado. Creo que todos tenemos ese cementerio lleno cada uno de lo suyo, por eso sobra decir "frustraciones", "rarezas", "pesares", "amarguras", y un largo etcétera con que cada uno podría completarlo, por tanto ¿para qué estropearlo poniendo las propias? Un abrazo grande.

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    2. Añado a mi comentario, pues ahora releyéndolo veo que se confunde la palabra 'relación'. Con esta me refiero a la relación amistosa, y es la que siempre me ha parecido compleja, debido a las subjetividades de los que intervienen en esa amistad. (Lo siento, quité el mensaje anterior porque la redacción me salió de pena. Ya eliminarás mejor su huella, para que no quede esto fatal).

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    3. Así es, Ángeles, aunque yo añadiría que cualquier relación, incluso con los hijos, los padres...A veces las familiares me parecen aún más complejas.

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  2. No holles sus playas.
    Violadas no te servirán de nada. Gracias Balbi porque yo necesito siempre un poquito de explicación y después ya voy entendiendo. La respuesta que has dado a Angeles me lo ha dejado muy claro. Cuantas cosas dices, sin nombrarlas! Que grande eres!!!

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    1. Grandes por generosos son siempre tus comentarios, querida Mary. No temas preguntarme cuando no entiendas algo, ya sea en el blog o por messenger. Un abrazo.

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  3. Demasiadas visitas hago yo últimamente a mi propio cementerio, ese lugar donde llorar por la juventud perdida y por tanto error cometido. ¡Que idea tan bella, tan dada a interpretaciones diversas! Que concepto tan genial...
    El día de hoy va a ser un poquito mejor (aunque no necesariamente más alegre) después de leer tu poema.

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    1. Gracias,Manuel. Es cierto, el cementerio de cada uno en según qué circunstacias o, incluso, momento de la estación vital, varía en número de visitas. Yo me alegro de que tu día sea un poquito mejor y ojalá que encuentres alegrías. Intuyo que te las mereces. Un abrazo.

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  4. Me gusta mucho tu poema pero me llena de intranquilidad. Un abrazo amiga

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    1. No te inquietes, amigo Pedro. Es solo un aspecto más del vivir, intentar superar cada uno lo suyo, con el propio y necesario tiempo de maduración, pero sin perder de vista que el final es el propio individuo y su felicidad, evitando pasar demasiado tiempo lamiéndose las heridas. Pero claro que hay que llorar a solas. Muchísimas gracias por tu comentario.

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  5. El mio es como mi corazón: muchos llegan hasta el vestíbulo, pocos entran (y eso que no tengo candados y contraseñas)
    Muchos observan, muchos se preguntan......, sólo escogidos, no habrá plañideras.
    Solidaridad y sinceridad en el lamento, muchas veces compartido cuando somos descubiertos.....
    A veces llevamos flores en forma de sonrisas, a veces pasamos de largo e ignoramos algunas tumbas (pero están).

    Eres el hada que flota y pasa por encima del vestíbulo, entras a mi jardín, a mi cementerio, al corazón, a mis estaciones...... Desde el día más corto al más largo.
    Soy un egoista, lo se, entras en muchas almas......

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  6. José Miguel, por tu comentario veo que tu cementerio está lleno de esperanza y que eres de corazón muy generoso. El hermoso final es realmente poético. Un abrazo.

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  7. Sí Balbi, ese cementerio secreto e invisitable, debe permanecer así. No hay excepción, nadie amado o desamado ha de saber de su existencia. Podrá imaginar,intuir...pero no deberá trspasar el umbral.

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  8. Muchas gracias, Ana. Es cierto que cada uno es diferente y también su cementerio puede tener distintas reglas, dependiendo de muchas cosas. Me gusta mucho eso que has dicho de intuir e imaginar, quizá ese sea el delicado velo necesario y tan hermoso en una relación familiar, de amistad, de pareja...Un abrazo, guapa.

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  9. Después de los cometarios tan maravillosos, inteligentes y bien expresados que te han hecho, creo que mi aportación es casi ridícula.
    Pero por mi carácter, no puedo dejar de decir lo que siento cuando algo me encanta.
    Como siempre, me quito el sombrero, precioso poema.
    Qué bello escribes!!
    Y tienes razón, todos tenemos esa parcela privada, no sé si un pequeño cementerio o una casita aislada en el campo,ese lugar donde crecen y mueren nuestros sentimientos más profundos, nuestros miedos, inseguridades e incluso fortalezas. Sí, esa parcela que necesitamos para encontrarnos con nosotros mismos.
    Que atesoramos con recelo y guardamos frente a los demás.
    Porque, a veces, lo que uno es o siente, ni quiere, ni puede explicar.
    Todos tenemos que respetar esos pequeños cementerios de los demás.
    Besos y un fuerte abrazo Balbi.

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  10. Mi querida Ana, ni por un momento pienses que estoy de acuerdo con el inicio de tu comentario. Yo entiendo este blog como un lugar para charlar, intercambiar opiniones y emociones mientras nos tomamos el té, de "te diré lo que pienso" de tu texto, y las pastas, de "gente de buena pasta", lo suficientemente generosa como para tomarse la molestia de expresarlo aquí, en el blog. Este será nuestro café-tertulia "QuEjano". Siempre estás invitada, incluso para quejarte cuando no te guste. Un abrazo.

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    1. Gracias!!
      En tu blog y al leerte me siento como en casa.
      Seguiré entrando siempre que pueda, me encanta.
      Feliz fin de semana!

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    2. Claro, y aquí no hace falta tocar para entrar, ni salvoconducto o contraseña alguna, jeje. Un besico.

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  11. Felicidades Balbina! Es lo primero tuyo que leo y me ha impresionado. Ciertamente todos tenemos ese rincón en la mente donde guardamos secretamente todo lo que nos ofusca, nos apena, nos duele, nos hiere, nos avergüenza...A veces compartimos un poco y otras nada. Es nuestra área privada.
    ¡Qué las musas te sigan inspirando! Muchos ánimos!

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  12. Qué alegría, Paula, poder leerte y aquí. ¡Cuánto tiempo! Me has mejorado la tarde. Me alegro de que compartas esa misma noción de nuestras áreas reservadas o zonas vip. Un abrazo grande, querida compañero. Estás invitada cuando quieras. Ganas de verte.

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  13. La lectura de tu poema me ha producido escalofríos: "Cualquier lugar no es bueno para llorar" , pautando la amistad con delicadeza y constancia, con ese cuidado que es su savia, y me trae a la memoria al Principito, que también lo revela.
    Algo que aprendemos poco a poco y que yo aún estoy aprendiendo.

    Patricia Pareja

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  14. Ay, mi Patricia, c'est vraie, on doit s'occuper de la amitié avec, sur tout, du temp et de la pacience, comme le principit avec sa rose. Ye t'embrasse forte.

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  15. Esta mujer que guarda las palabras detrás de los párpados sorprende no ya por este poema, sino por la manera en que asciende por la escala de la poesía. De aquellos poemas iniciacos a la solidez y holgura de estos últimos solo se llega luchando desesperadamente con la palabra, hundiendo el verso "en la oscura raíz del grito". Gracias.
    Tus poemas piden que los dejes salir a caminar. Como los hijos. Volverán.
    Jorge Rivas

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    1. Vaya, con los comentarios es que me quedo sin aliento a veces, pues lo mejor del blog es que también me permite ver las interpretaciones y los relatos de las mismas de los diferentes comentadores, que son en ocasiones auténtica poesía. Este es bellísimo. Muchísimas gracias, Jorge. ¿Sabes?, tengo un buen maestro, un buen corrector de estilo, y generoso con su tiempo.

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  16. Yo trato de poner candados a las puertas de mi cementerio, demasiadas penas y recuerdos,culpas y lamentos, guardo dentro... A veces entro a llorar y dejo alguna flor que me ayude a perdonar. Me gusta demasiado como transmites... Un abrazo :)

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  17. Hola, Estefanía, poner candados o, al menos disponer de las llaves para abrir o cerrar a quien uno desee, cuando uno lo desee. Es hermoso lo que dices de la flor y el perdón, claro que es muy importante perdonar y, más, perdonarse. Un abrazo, linda.

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Agradezco tu comentario en el blog, con la ilusión de no ser la única alma que pulula y ulula por aquí. Una palabra tuya bastará para 'samarte'.