CADÁVERES



Hay muertes felices en la más absoluta infelicidad de las muertes ricas.
Hay muertos gritados, reclamados en las leyes contra la muerte de los ricos.
Pero hay muertes como vidas pobres, ignotas en la más absurda felicidad de la vida rica.
Hay muertes dolidas en los tanatorios de las esquelas de la fortuna.
Hay muertos vivientes, llorados por el clamor de las calles en procesión.
Pero hay muertos como vivos, cegados en el olvido de los otros.
Hay muertos que ni la muerte acoge.
Hay muertos que no son ni muertos: cadáveres.
                                               
Alma-amater  ©2016

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10 comentarios:

  1. Impresionante, una lo lee con pies de plomo, como si temiera el veredicto. Yo, convencida superviviente, al leerlo me ha dejado la duda.... Puedo asegurarte que lo que escribes resucita a los muertos. Un abrazo, Cora Lin

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  2. Muchas gracias, Cora, por leer y contarme tus impresiones y apreciaciones aquí en el blog.Muy bueno eso de resucitar a los muertos.Ojalá. Un abrazo generoso como tú.

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  3. Muy bueno y desagarrador (y muy necesario). Un fuerte abrazo

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    1. Por Dios, ¡DESGARRADOR! No doy una, ni en las frases cortas.(Te escribí otro comentario en la entrada anterior, espero que sin disparates).

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  4. Me alegro mucho de que te guste, Ángeles. Muchas gracias por tu opinión. Un abrazo.

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  5. Bonito, triste y real.
    Hay tantas muertes injustas....
    Hay muertos como vivos, en la más absoluta soledad.
    Hay tanto muerto viviente....
    Y desgraciadamente hay tanto cadáver.
    Hay vidas peores que la muerte.
    Hay tanto ciego en el mundo.
    un abrazo

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  6. Pues, sí, Ana querida. Te ha salido a ti también un brllo y triste poema. Gracias por comentar.Un abrazote, amiga.

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  7. Qué justo viene Balbi. Cadáveres. hace unos días unos pescadores turcos encontraron en su red un cadáver: una niña siria de tres años.

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  8. Eso es, Ana, hay muertes tan tristes que ni siquiera las lloran. Muchas gracias por comentar. Un abrazo.

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    1. Como leí por ahí, el recuerdo impactante de mil muertos en el Titánic nos dura cien años, pero el de cientos de muertos en pateras durante el fin de semana no lo recuerda nadie. Tenemos memoria clasista.

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Agradezco tu comentario en el blog, con la ilusión de no ser la única alma que pulula y ulula por aquí. Una palabra tuya bastará para 'samarte'.