PIEDRAS DE RÍO: PÍLDORAS DE MEMORAMOR (cuento corto)

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Un día se dio cuenta de que  tenía lagunas y, aunque siempre había tenido despistes, acudió, preocupado y esperanzado, al médico de cabecera que le recetó 'memoramor', píldoras que habría de conseguir en una parafarmacia cercana.
Pasado un tiempo comprendió que las lagunas se convertían en grandes lagos de olvido, donde las píldoras de 'memoramor', al remojarse, se reblandecían perdiendo su proverbial eficacia, siendo por ello arrojadas al río.
Él, para revitalizar su memoria, recurrió a flotadores de papel que hacían la función de agendas amorosas, pero que también solían mojarse por efecto de las salpicaduras de las mismas aguas, y quedaban inservibles.
Así fue como más tarde, por imitación de sus modernos hijos, recurrió a los flotadores digitales, donde al principio y, por la novedad, registraba sus citas, cumpleaños, sonetos de amor y soledades varias. No obstante,  su salvavidas poco a poco se iba embarullando en las redes de otros pescadores del lago, que conseguían que olvidara el motivo que le había conducido a hacer uso del flotador, lo cual le hacía sentirse bien al comienzo. Pero entonces, al hacerse cada vez mayor el área de pesca, empezó a padecer mareos nocturnos y vértigos diurnos, era el lago que se desbordaba, y se convertía en un río que acabó arrastrándolo al fondo de su lecho, en un primer momento, cenagoso y turbulento.          
Hete aquí que en ese mismo fondo encontró las píldoras de 'memoramor' hinchadas por efecto del ambiente acuoso;  eran ahora piedras de río que enseguida le parecieron ricos manjares, y saboreándolas permaneció feliz hasta el fin, en el reino del olvido, donde por siempre olvidó que se olvidaba.

Alma-amater  ©2016

               

32 comentarios:

  1. Cuánta sensibilidad y cuánta delicadeza en tu texto, Balbina, a pesar de tratar un tema tan duro. Me ha encantado la forma en que has "escenificado" ese olvido creciente y los infructuosos remedios para evadirse de él. Poético y hasta cierto punto dulce, casi me haces llorar... ¡Delicioso!

    Un abrazo y feliz tarde de sábado.

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    1. Muchas gracias, Julia, por tu opinión. Es cierto que es un tema duro que quien más, quien menos, por desgracia lo puede vivir de cerca. Yo, que lo vivo de cerca, he podido observar esos momentos enternecedores en que se sumergen los seres, hasta hace poco con los pies en la tierra, momentos muy tristes, cuando son conscientes de lo que pierden, pero también de ensoñación, cuando ya no sufren. En eso quise centrarme entre otras cosas.
      Un abrazo.

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  2. Muy bueno, Balbi. Me ha parecido profundo en el fondo, pero sutil, delicado, poético (y muy imaginativo) en la forma. Describes una realidad sin caer en el melodrama, y eso es todo un mérito, porque, además, no está relatada con frialdad, sino todo lo contrario. ¡Me ha encantado!

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    1. Más bonito aún por cómo cuentas tú que lo hice, Ángeles. Muchísimas gracias por tu bonito comentario, me da un subidón. Es una realidad dura, muy dura desde fuera y con frecuencia me pregunto cómo se sentirá desde dentro, porque si las personas somos memoria (la frase es de Lledó), si ésta se pierde, ¿qué somos?, ¿sueños?, ¿niños?....ayssss. Un abrazo, amiga.

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  3. Me ha gustado bastante, que eso, con lo criticón que estoy siendo este año, ya es mucho.

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    1. Pedro, lo sé, sé que eres muy exigente, pero yo eso lo valoro porque también sé que escribes muy bién, así que te agradezco mucho tu lectura y comentario. Un abrazo.

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  4. Tema realista y bastante triste tratado de manera sutil e ingeniosa. Como bien dices: los que lo hemos vivido de cerca nos toca de pleno. Siempre duro ver como los seres queridos se van sumergiendo en la introversión y en el olvido.
    Además mi madre se fue quedando muda y sorpresas del cerebro:cantaba y bailaba sus canciones favoritas.
    ¡ Qué bonitas son la niñez y la juventud! Qué triste cuando al final de la edad adulta comienzas a ser consciente de que se empiezan a olvidar poco a poco las cosas hasta sumergirse en las sombras del olvido...
    De nuevo: ! Gracias Balbina por tus escritos!

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    1. Gracias a ti, querida Lucía. Tus palabras son conmovedoras. Es cierto que algunas personas cantan y mucho,en esa fase, yo también lo he visto y parecen felices, por eso creo que para ellos es el mejor momento de su enfermedad. Un abrazo.

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  5. Tema realista y bastante triste tratado de manera sutil e ingeniosa. Como bien dices: los que lo hemos vivido de cerca nos toca de pleno. Siempre duro ver como los seres queridos se van sumergiendo en la introversión y en el olvido.
    Además mi madre se fue quedando muda y sorpresas del cerebro:cantaba y bailaba sus canciones favoritas.
    ¡ Qué bonitas son la niñez y la juventud! Qué triste cuando al final de la edad adulta comienzas a ser consciente de que se empiezan a olvidar poco a poco las cosas hasta sumergirse en las sombras del olvido...
    De nuevo: ! Gracias Balbina por tus escritos!

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  6. Buenos días Balbi, hasta un tema tan duro como el que tratas, lo has hecho con dulzura y una finura única. Gracias a Dios, no he tenido muy de cerca ninguna persona así, solo las he visto muy de paso, pero sé el sufrimiento y deterioro de las familias que les cuidan. Hay tantas preguntas sin respuesta... Que siente esa persona, siente dolor y no lo puede expresar? cuando se quedan tan fijos en ti, que les pasa, acaso recuerdan algo en ese momento?. Un fuerte abrazo corazón, y mucha fuerza para seguir adelante!

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    1. Muchas gracias, querida Mary. Tus comentarios están precisamente siempre llenos de esas cosas que tú ves en mis textos. Has mencionado una cosa interesante, las preguntas que se generan como un bucle desde una situación tan dura. Aunque no lo hayas vivido de cerca percibes perfectamente la dimensión de su vació. Un abrazo, amiga.

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  7. Una vez más me vuelve a sorprender tu versatilidad a la hora de redactar... Cuanto más te leo, más veo tu huella donde sólo tú puedes ser la autora de un texto así como éste. Tu sensibilidad a la hora de escribir y tratar con realismo aspectos tan actuales y duros, hacen que la lectura sea exquisita y, al mismo tiempo, te puedas identificar con la situación... Sigue así. =)

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    1. Muchísimas gracias, mi David. Un comentario así, viniendo de alguien tan joven, me motiva mucho. A veces creo que no tengo capacidad o habilidad para llegarle a la gente más joven. Así que un abrazote y mucho éxito con ese disco inédito y tan merecido.

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  8. Balbi, hasta en estos temas tan tristes, introduces unas palabras que te hacen sonreír ¡¡¡ memoramor!!!
    En un comentario anterior, se preguntan¿ que sentirán?. La película que recomiendo sobre el tema de tu cuento, da algunas respuestas------ Lejos de ella ----- no se si esta sacada de alguna libro, su protagonista es Julie Chistie. Merece la pena verla.
    Un abrazo

    Miguel Zoraquiain Mazo

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  9. Miguel, me alegra mucho leerte de nuevo por aquí. Muchas gracias por tu comentario y recomendación. Voy a verla y te cuento luego. Si puedo colocaré un enlace sobre la peli.
    Un abrazo.

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  10. Una lágrima y una sonrisa para empezar una semana que preveo melancólica. Si lo que busca todo escritor es provocar emociones con sus escritos, tú lo estás consiguiendo últimamente cada vez en mayor medida. Enhorabuena.

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    1. Manuel, desde luego que provocar eso en el lector es maravilloso, porque es lo que busco yo cuando leo, pero no cuando escribo. Cuando escribo me busco a mí, aun sin querer, unas veces necesito dialogar con los personajes (relatos) y otras no (poemas...). Muchas gracias por tus comentarios tan alentadores.

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  12. Hola Balbi,cuando lo iba leyendo me iba acordando de mi madre qué murió de una atrofia cerebral(enfermedad parecida al alzeimer,pero peor. porque se llega a no andar....Describe de una forma poética y dulce,la pérdida de memoria de tantos seres queridos...Ahora estoy viviendo otra situación parecida que de momento solo yo he percibido,pero que a la larga sucederá..No sé si con ello quieres describir tus sentimientos...Bonito y bello,para llenar de color los momentos duros de los que hemos cuidado y cuidamos ..Un abrazo

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    1. Enternecedoras tus palabras, Isabel. Nadie mejor puede hablar de lo que se siente que quienes lo viven de cerca. Te ha ha tocado vivir doblemente esa dureza de la vida, amiga. Me alegro mucho de que mi pequeña reflexión en forma de cuento te lo haga, al menos, por unos momentos, más digeribles.
      Un abrazo fuerte.

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  13. Asi es,gracias por dar color a la vida y sigue escribiendo para endulzar ó describir la vida..Un abrazo

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  14. Así lo haré gracias a los ánimos que me da gente tan estupenda como tú. En realidad esto es un vicio maravilloso y me gusta poder vivir del cuento (en el sentido de que esto me da vida).

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  15. Después de tantas cosas bonitas como te han dicho me resulta imposible ser original. ¿Te basta con un "gracias" lleno de admiración? Un beso.

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  16. Me basta y te lo agradezco mucho, Carlos. No importa ser original en los comentarios, con tu sinceridad me es suficiente. Bienvenido a mi blog. El tuyo es muy interesante. Un abrazo.

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  17. Precioso cuento, Balbi. Memorable vuelo el de tu pluma al reino del olvido. Gracias, .me ha traído recuerdos...Un abrazo, Cora Lin

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  18. Cora,qué hermoso eso del vuelo de la pluma. Las gracias te las doy yo siempre a ti por tus visitas continuadas y por hacérmelo saber porque motiva muchísimo.
    Un abrazo

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  19. Pero...tú crees que la memoria se pierde de verdad o puede ser que quede encapsulada en un archivo profundo del que perdemos la clave de entrada? No has observado alguna vez cómo una palabra de alguien pone en marcha temporalmente el mecanismo del recuerdo? Y no sabemos cual es la palabra.Por eso hay que seguir manteniendo la comunicación con los que pierden la memoria.Un día, entre nuestras palabras estará la clave y volverá el destello y el recuerdo...temporal,pero consolador.Un abrazo, Balbi.

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  20. Es cierto, Ana, que hay palabras o nombres que cuando se los recordamos a estos enfermos actúan como hilo de Ariadna y llegan a recordadr muchas cosas. Depende de la fase en que se encuentren. La comunicación y el cariño son muy importantes. Lo has descrito muy bien. Muchas gracias, Ana, por leer y comentar. Un abrazo.

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  21. Siempre he visto el Alzhéimer como algo catástrofico, como una pena inmensa, hasta que supe de un caso... Una mujer perdió a sus dos hijos. Uno en la guerra, primero secuestrado, luego torturado, finalmente fusilado... Como madre no quiero imaginarme el dolor tan inmenso. Unos años después, su hija, de cáncer... ¿Puede cebarse más la vida con alguien? Sí... al decirle adiós a su marido, al pobre se lo llevó la pena, la ausencia y los años. Que esta enfermedad llegase a la vida de esta señora fue un regalo... Maravilloso relato!!

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  22. Desgarrador ejemplo me pones, querida Estefanía. Estoy contigo en que en esas circunstancias el olvido es la única distancia oportuna. Muchísimas gracias. Siempre me alegra verte por aquí. Un abrazo.

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  23. Sólo alguien tan sensible como tú, puede describir algo tan triste con tanto cariño y ternura.
    Afortunadamente no he tenido a nadie cerca con esta enfermedad. Creo que tiene que ser algo muy duro, vivir y olvidar.
    Un beso.

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  24. Querida Ana, tus palabras siempre alerta para animarme a continuar. Un abrazo, amiga.

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Agradezco tu comentario en el blog, con la ilusión de no ser la única alma que pulula y ulula por aquí. Una palabra tuya bastará para 'samarte'.