¡A QUE NO HAY TACONES! (microrrelato)

(Serie Sueños)
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     Se oyen unos pasos. Sonido más bien agudo. De agujas de tacón. Andar rítmico, como de mujer de mediana edad que avanza cimbreante en pos de sus caderas proyectadas sobre la acera. Va sola. Sus contornos, que se desdibujan entre los vapores de la noche, apenas son alcanzados por la luz macilenta de las farolas. Las medias, humedecidas por la niebla que fisgonea bajo la falda de tubo. En el cuello, el aliento maloliente de una ciudad que nunca hace la digestión, expulsado por las bocas de las tuberías que penden de las paredes. De repente, siente que pisa algo blando. Sigue. No se detiene a comprobar qué es. No vuelve la mirada. Se sabe vigilada. Al final de la calle se mira un zapato. Le falta una tapa al tacón derecho. Se vuelve. Desaparece entre la niebla calle abajo otra vez. La encuentra. La tapa había ido a parar junto a la llanta de un coche viejo aparcado. La rueda está desinflada. Se agacha y recoge la tapa del tacón, mientras siente un dolor intensísimo en la mano con que la recoge. Aun así no la suelta. Soporta el agudo dolor de la mordida, pero no la suelta. Aprieta tanto el puño que se clava sus largas uñas en la palma. 

    El dolor lo despierta. Enciende la luz. Se mira la mano de inmediato.
        Ni rastro de la mordida en la mano de Nacho.
                                                                 
                                                            Alma amater
(Serie "sueños") 

35 comentarios:

  1. Un sueño con todas las características de una escena de cine negro. Sugerente, evocador, misterioso... y al parecer muuuuuy real para el protagonista.
    Me ha encantado la forma en que lo has descrito, Balbina, con imágenes muy nítidas. ¡Enhorabuena! :)

    Un beso.

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    1. Muchas gracias, Julia, por tu pronta lectura y comentario amable. Pocas veces me adentro en esos espacios neblinosos, pero reconozco que me lo pasé bien en el intento. Un abrazo.

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  2. ¿A quién no se le ha caido la tapa de un tacón y la ha recogido del suelo? Con final entre misterio que se descubre ante "todo fue un sueño". Me lo pasé muy bien leyendo este relato.
    ¡Gracias Balbina!

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  3. ¿A quién no se le ha caido la tapa de un tacón y la ha recogido del suelo? Con final entre misterio que se descubre ante "todo fue un sueño". Me lo pasé muy bien leyendo este relato.
    ¡Gracias Balbina!

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  4. Cierto, querida Lucía. Qué desagradable es cuando eso ocurre en lugares tan inoportunos como una cama.Me alegro mucho de que lo hayas pasado bien tan de mañana. Un abrazo y muchas gracias.

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  5. Ahora ando esperando una reunión, luego te haré algunos apuntes. Iba a decir «con tu permiso», pero para qué engañarnos, los pienso hacer igual.

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    1. Hola, Pedro. Encantada, amigo. Sé que tus consejos son sinceros y bien intencionados.procura hacerlo con cariño, que ando muy sensible, je je

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  6. Buenos días Balbi, viendo la fotografía y empezando a leer, lo último que se me hubiera ocurrido es que esa mujer perdiese la tapa de su tacón. Siempre te digo lo mismo, me encanta como escribes,siempre te quedas con ganas de mas. Y luego te queda para pensar.Por Qué sintió dolor al recoger la tapa, muchas preguntas, que cada uno se contestará. Feliz día corazón, que nunca pierdas tu encanto.

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    1. Qué bueno es tenerte aquí siempre, amiga. Cuánto me alegra saber que te gusta casi siempre lo que hago. Un abrazo grande.

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  7. Dios Balbi! Leyendo tu sueño me has traído a la mente algo muy real, una noche de esas calurosas en Sevilla. Estuvimos tomando copas por los Pub de la calle Betis al lado del rió y cuando fuimos a montar en el coche sentí como algo me mordió el zapato, me volví y vi alejarse un rabo largo y fino.

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    1. Guau, Esperanza, qué espeluznante. Desde luego daba para un relatín, al menos. Muchas gracias por contármelo y leerme. Un abrazo.

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  8. El título "Genial"...la imagen de "una ciudad que nunca hace la digestión" grandiosa...

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    1. Muchas gracias, Jero. Me llegas al corazón con esos adjetivos. Un abrazo.

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  9. Hola, Balbi. No tienes por qué preocuparte, acabo de volver de vacaciones y estoy desestresado por lo que seré suave y tierno… o igual estoy cabreado porque se me acabó lo bueno y seré sádico, qué dilema, jejeje.
    Son dos cosas sin importancia, errores en los que yo caigo pero que solo veo en los demás, creo que a esta característica la llaman “autoestima”.
    Empiezas el texto hablando de un sonido. No hace falta tener muy buen oído para saber que ese sonido es de unos tacones. Con poco más de finura podemos atribuir el sonido al caminar de una mujer y no al de un hombre. De hecho el narrador hace cábalas, dice: “Andar rítmico, como de mujer de mediana edad”. Es un ejercicio de adivinación pero nada raro, seguro que una anciana arrastraría más los pies y una niña iría jugando y variando fuerza de pisada y ritmo. Lo que no se puede adivinar bajo ningún concepto, ni con el oído de Mozart, es que la mujer avance cimbreante en pos de sus caderas proyectadas sobre la acera. Eso con un punto y diferenciando la parte de lo que se oye de la que ya se ve queda arreglado.
    También dice esa parte “en pos de sus caderas proyectadas…”. Todos sabemos qué significa, aunque no son las caderas las que se proyectan, sería la silueta, o la sombra de sus caderas.
    Hay otra cosa que deberías probar y es eliminar todos los posesivos que puedas. Aquí solo tenemos un personaje, por eso sobran todos los “sus”. Tienen los posesivos (mí, mis, tu, tus, su, sus) una sonoridad fuerte que cansa, que destroza un texto.
    La niebla esa que mira bajo las faldas me ha encantado. ¡Quién pudiera!
    Por último pondré en evidencia la ineptitud de este lector. Leí varias veces el micro y no tengo claro qué es lo que ha pasado. ¿Nacho ha caminado en su sueño metido en un cuerpo de mujer?
    Saludos.

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    1. Hola, Pedro, encantada de tus apuntes. los volveré a leer detenidamente mañana, porque hoy no dispongo de mucho tiempo y prometo tenerlos en cuenta. Creo que tienes razón en algunos, en otros no (porque mi intención es la que es). Mañana reviso y te digo. Muchísimas gracias ex corde, por comentar y tomarte tanto esmero por esta mortal aprendiz. Y, sí, acertaste con el final, lo cual lleva otra crítica implícita, imagino. Saludos, hasta mañana.

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    2. Buenos días, Pedro. Comienzo mi defensa, je je:
      1) En cuanto al sonido, no me refiero al sonido de unos simples pasos de tacón, sino a los de unos tacones de aguja, por eso me parece pertinente dejarlo tal cual.
      2)A partir de "andar rítmico..." ya no es el sentido del olfato el que actúa, sino el de la vista, luego opto por dejarlo como está.
      3) Cuando digo " de una mujer..." no digo simplemente "de una mujer", sino "de una mujer de mediana edad". No me parece estiloso decir "de alguien de mediana edad", debía y quería decir "mujer".
      4)En lo de "sus caderas proyectadas", es evidente el valor metafórico de la proyección, y más aún si se quiere significar que era una mujer a unas caderas pegada. Lo expuse así aposta. Me gusta.
      No sé si te he entendido bien o si no me has entendido tú. Sigo dispuesta a revisar si me convences. Mi deseo es aprender y si tengo la suerte de dar con alguien que me regala su tiempo generoso como tú, es un placer.
      5) Por último, y más en tu favor, diré que en el abuso de los posesivos te doy la razón de pleno, así que reviso y corrijo.
      Te reitero una vez más mi agradecimiento, amigo.

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  10. Sencillamente me encanta. Me intrigas de principio a final; una lectura amena y llena de metáforas, que además, hacen que quede inmerso en la historia y la narras tal y como hubiera sucedido en la realidad. =) ¡Qué gusto y qué clase tienes! Gracias por regalarnos pequeñas historias como ésta. Un abrazo enorme.

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    1. Me alegro mucho, David. Que alguien tan jovencito encuentre placer en leer lo que escribo es muy motivador. Un abrazo.

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  11. ¿Qué decir de tu relato que añada algo nuevo a lo que te comentaron? No sé, que me encantó la frase: "Las medias, humedecidas por la niebla que fisgonea bajo la falda de tubo". Es preciosa y cuando la lei me lamenté de que nunca se me haya ocurrido a mí, por tanto, nunca podré utilizarla. Qué pena por mí y mi escritura, jeje. Un besazo, querida amiga bloguera.

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  12. Ja ja. No te preocupes, chica, dentro de un tiempo se nos olvidará que es mía y ya será de la literatura y, por tanto, tuya. Muchas gracias. Un besito.

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  13. Faltaba una voz en off narrando los hechos, el sonido de una trompeta acompañando esos pasos y era ideal para una escena de Sin City.
    No voy a ser hipócrita y te confieso que lis finales del tipo «todo fue un sueño» no me entusiasman, pero ese sueño me resultó una lectura absorbente.
    Saludos.

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  14. Gracias por tu sinceridad, Raúl,el sonido lejano de una trompeta o el de una armónica, cierto que harían una composición ideal para los sentidos viciosos de estos mundillos tan atrayentes. Saludos cariñosos.

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  15. Buenos días, Balbina. A lo que ya he leído de los demás comentarios (mi sino es llegar siempre tarde a tus textos) solo tengo que añadir que me hubiera gustado que esto no fuera un microrrelato sino un macrorrelato. O lo que es lo mismo, me quedé con ganas de más. Se terminó demasiado pronto. Y sí, como algún comentario apunta, podría ser materia de una película noir (perdona la micropedantería ja ja) o de un historia de misterio, pero mas larga por favor! Nos dejas con la miel en los labios... Te animo a que seas más generosa con tus lectores ja ja. En serio, me parece un punto de partido estupendo para una historia más larga. Querida amiga, debes saber que leerte forma parte ya de mi rutina de los sábados o de los domingos, y como tal, es de las más placenteras.

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  16. Vaya, Maite, qué puede oír una escritora (y perdón por la macropedantería) que más le guste que lo que tú dices, que te sabe a poco, y lo de la miel en los labios..., en fin, mil gracias por tus ojos generosos. Un abrazo macro,cariño.

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  17. Relato de gran agilidad que le da el empleo constante de la forma verbal en presente. Las frases cortas, con descrpciones precisas, dan fuerza y realismo al texto.
    Una farola no proyecta luz macilenta. Creo que el adjetivo no es adecuado. Macilenta es una piel pálida y demacrada. Pero me encanta el resultado final y el sueño ¿erótico? de Nacho.
    Enri. Xixon.

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    1. Muchísimas gracias, Enri, por tus aprecios literarios. Te lo agradezco mucho. En cuanto al adjetivo 'macilento' , la definición del DRAE es 'flaco, descolorido, pálido' del latín 'macilentus'. Por tanto su uso aquí como sinónimo de 'pálido' es correcto, en mi opinión, máxime al tratarse de un texto literario. En la ficción todo es posible, querido amigo. Si el narrador o narradora lo usó es porque así veía él o ella la luz de la farola. Bienvenido a esta casa y saludos cariñosos.

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  18. Uso el DRAE siempre que escribo. Pero no miré el significado de macilento. Usé la idea lejana que yo tenía. No lo tomes como una crítica sino como una delicada apreciación de un aficionado a juntar letras.

    Además Dios me libre de "enfrentarme" a una lingüista profesional. Llevo siempre las de perder. Está claro.
    Gracias por tu bienvenida.
    Un abrazo amiga.
    Enri.

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    1. Ja ja, sí, claro, me lo tomo como una crítica porque eso es lo que es, pero sé que tú intención es buena, así que igualmente te lo agradezco. Y me gusta que la gente no solo me alabe. De eso también se aprende, amigo. Gracias de nuevo, de verdad.

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  19. Hola de nuevo!
    Me encanta, Balbi. Y los finales "era un sueño" me gustan, soy una soñadora.
    Yo que soy una lectora de las de estar por casa, no tengo capacidad intelectual para analizar el uso de los posesivos, o si el adjetivo es o no el acertado. Cuando leo me dejo llevar por las sensaciones que me produce, sólo eso, como cuando veo una película o escucho una canción.
    Con mi comentario en tu blog no pretendo aportar nada a tu relato, soy egoísta en esto y leo para que me aporte a mí.
    Leerte me entretiene, me divierte y me hace pensar. Qué más puedo pedir?
    Besossss

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  20. A mí, nada más me puedes dar, cariño, ya me das tu tiempo y tus ojos, así que te lo agradezco enormemente. Y me gusta eso de dejarte llevar por las emociones que experimentas en la lectura, es cierto que en eso consiste el disfrute del lector, al menos para mí, pero es bueno que haya todo tipo de lectores. Yo siempre aprendo de todos. Un abrazo y mil gracias.

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Agradezco tu comentario en el blog, con la ilusión de no ser la única alma que pulula y ulula por aquí. Una palabra tuya bastará para 'samarte'.