DOMINGOS DE GUARDAR


Los domingos tienen una forma brutal de burlarse de nosotros,
no los creó un dios absurdo solo para descansar.
Los domingos existen para hablarnos de  soledad,
para estamparnos en la cara la profunda sensación de fracaso,
porque envidian nuestra ciega ascensión por la escalera de los 6 días,
porque necesitan compartir el duelo de todas sus muertes
desde el principio de los tiempos.
Porque se hastían de nuestra felicidad de gran escaparate.
Porque alguien tiene que recordarnos que nuestros éxitos son solo eso, 
salidas, áreas de pícnic con servicio de recogida.
Los domingos se ríen del mundo feliz que construimos  para los nuestros.
Son espejos bruñidos donde nuestros ojos de gorgona se petrifican 
al vernos reflejados, asustados ante lo que vemos.
Son días para cortarnos la cabeza y ver salir nuestros monstruos,
nuestras Equidnas, pero también nuestros Pegasos.
Por eso conviene tener alas de repuesto en un cartucho
y dispararlas contra el señor de los días
y saltar los escalones finales de dos en dos 
y amanecer en lunes absorbente 
y tiro porque me toca en este juego macabro.

Los domingos, mejor de guardar.

21 comentarios:

  1. Me gusta muchísimo. Muy pesimista y con un fondo muy oscuro este domingo. He tenido de esos; últimamente los tengo efímeros pero soy consciente de que no estoy a salvo de esos domingos de guardar, y que los guarden bien lejos, por favor. Aunque también es posible que ese domingo se burle de nosotros porque ignoramos que en algún lado alguien nos puede acompañar en que se burle de nosotros un poco menos. No sé y cada vez menos.
    Me ha gustado muchísimo; me conmueve ese domingo. Un fuerte abrazo, Balbi.

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  2. Gracias, amiga. Me agrada enormemente verte y sentirte en el primer comentario de la entrada. Un fuerte abrazo.

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  3. No sabía que lo habías publicado en Facebook. Antes, haciendo un repaso a mi lista de lectura en blogger me encontré el enlace y ahora, paseándome por Facebook porque me llegó un aviso, lo acabo de ver allí. Regreso y te comento. Buen lunes y muy buena semana, amiga.

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  4. Un enfoque interesante, Balbina, me gusta tu forma de expresarlo :) A mí los domingos siempre me dieron ansiedad por lo que perdía del sábado y aquello a lo que tendría que enfrentarme el lunes. Recuerdo que por las tardes, ya a última hora, me asaltaba una especie de pánico al que me costaba sobreponerme...

    Estás muy reflexiva últimamente, y nosotros que lo disfrutamos.

    Un abrazo y feliz comienzo de semana.

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    1. No tengo nada que añadir, Julia, porque entre Ángeles, tú y yo, ya lo hemos dicho casi todo de este día. Tan solo agradecerte tu visita y comentario amigo. Un abrazo y buena semana.

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  5. Acostumbrado a no tener más fiestas que los domingos (siempre he trabajado los sábados), intento siempre disfrutarlos al máximo, unas veces desarrollando infinidad de actividades, visitas y/o excursiones, y otras dejándome invadir por la pereza para dejarlo transcurrir en un "dolce fer niente", cosa que rara vez ocurre por las circunstancias externas. No puedo compartir esa visión siniestra de los domingos, ya que es una de las pocas cosas buenas que aun me quedan. Domingo, bendito Domingo...

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    1. Créeme que me alegro mucho por ti, estimado amigo. Yo siempre he tenido esa sensación extraña de domingo, unas veces más aguda que otras. Un abrazo por tu fidelidad, a pesar de no compartir mi visión sobre el tema.

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  6. Genial giro, siento una terrible debilidad por todo aquello que me rompe los esquemas, gracias por romperme el domingo.

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    1. Muchísimas gracias, Salma. Si eres quien pienso, romperte a ti los esquemas es todo un logro porque eres reina entre reinas.

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  7. Muy bueno, Balbina. Cierto. Los domingos tienen un algo de escalofrío....

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    1. Muchas gracias, Josefa, por tu comentario. Creo que sabes de qué hablamos ;) Un abrazo.

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  8. Se dice, que el lector al acercarse a la poesía, debe ante todo sentirla e imaginarla,luego,tratar de comprenderla, y por último,hasta donde se pueda, tratar de explicarla.
    Yo estoy en la primera fase... Balbi.
    Un abrazo,amiga.
    MiguelZoraquiain

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  9. Querido Miguel, es interesante lo que dices de los tres pasos, pero que tú sientas e imagines lo que escribo ya me satisface muchísimo. Gracias por contarmelo aqui, amigo. Un abrazo

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  10. Esos domingos tristes, neblinosos, interminables, destestables existen. Pero también pueden ser un gran día, planteatelo así, que diría Serrat el magnífico. Un día de históricos encuentros y sensaciones indescriptibles.
    Qué nunca te pueda el pesimismo Balbi. Ni los domingos.

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    1. Bueno, sí, también pueden serlo, pero sabes,amigo/-a, esos domingos maravillosos, si lo son tanto, es por llevarles la contraria a todos los demás juntos. Es decir que hasta esos domingos tienen un rejo muy profundo, capaz de atravesar los malos domingos de toda una vida y comérselos como en un pinchito moruno.
      Mil gracias por tu bello y 'serrano' consejo ;)

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  11. hola! nos encanto lo de tener alas de repuesto!saludosbuhos y quedas compartida con corzon, mente, alma y alas !!

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Agradezco tu comentario en el blog, con la ilusión de no ser la única alma que pulula y ulula por aquí. Una palabra tuya bastará para 'samarte'.