A LOS INTÉRPRETES DE LAS ESTRELLAS




Cuando las calles aún no han sido colocadas
en cualquier ciudad lejana donde el amor teja sueños.
Cuando las farolas aún muestran la arrogancia de las dueñas de la noche.
Cuando la piel de la playa sin hollar guarda la tersura de la última marea,
y todavía los perros sueñan el retozo de su orilla,
allí están en mi isla chica,
los intérpretes de las estrellas,
los amantes de la luna llena,
los mudos obreros de la mar,
tirando sus redes alevosas al océano.
Asoma el leño oscuro de sus pies descalzos, 
carcomido por el sol.
Y el bajo de sus pantalones arremangados
recoge en su dobladillo a los últimos bailarines de la noche,
agonizantes.


Alma amater ©2017


BALIZAS PARA LA MEMORIA







En la noche templada hago montoncitos de recuerdos prestados, 
les planto banderines,
con el frío descalzo de mi padre, 
con el hambre de guerra de mi abuelo, 
y la rabia mocita de mi madre.
Habrán de ser  balizas para la memoria, 
como el marfil de los cementerios de elefantes, 
que no servirán para nada más 
que para reencontrarse con los ancestros,
aunque son de valor incalculable.
Piezas de museo pujadas en noches de luna llena
alrededor de tres piedras de fogón,
cuando la infancia aún miraba alelada
a los ojos tristes de recuerdos
aprisados por los años.

Alma amater ©2017