LA TRISTEZA ES OTRA COSA

(Inspirada por Waldo https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2117110408360742&id=100001854092039)

Está la tristeza.
Luego está la desesperación. 
Tristeza es lo que da
quien sabiendo la diferencia 
entre una auténtica caricia
y un sucedáneo común,
elija la certidumbre de la rutina.
Elija el imperio de la sumisión para no sentir la carga de ser.
Elija la tiranía de otros por temor a abrazar los acordes de su latido.
Finja ser el perfecto títere por temor a mover los hilos propios.
La desesperación es otra cosa.
Es la de las sábanas.
La que invade,
la que arrasa,
la que mira de frente y embiste,
la que te invalida
y te deja en bancarrota.

La tristeza es más sibilina.
Es como una melancolía lenta, 
que agazapada se refugia diurna en tu andar,
encorvándote el brío.
la que te ducha sin placer
y viste sin entusiasmo.

Es un grado superior.
Es pasar de estado sólido al gaseoso
cuando no queda más remedio que seguir siendo cuerpo.
Es hacerse de corcho para no desangrarse 
al tener que pasar por un puente tan alto,
tan largo y tan estrecho.
Es hacerse bandera, aunque ajada, de la propia historia
para resistir los vientos de los que no se atreven a respirar hacia dentro,
de los que temen limpiarse y ser transparentes.

Tristeza es llorar con el estómago.
Es vacío.
Es que caiga una lágrima y seguir lavando platos sin más.
Es desayunar mirando fijamente la gastada cereza del hule 
y no darse cuenta hasta que la cereza se hace tan grande que escuecen las pupilas.
Es cenar tres noches un yogur caducado y no enterarse hasta la cuarta.
Luego está la desesperación.

Alma amater ©2017

Soy nadie. ¿Tú quién eres? (Emily Dickinson)


Soy nadie. ¿Tú quién eres?
¿Eres tú también nadie?
Ya somos dos entonces. No lo digas:
lo contarían, sabes.

Qué tristeza ser alguien,
qué público: como una rana
decir el propio nombre junio entero
para una charca admiradora




A LOS INTÉRPRETES DE LAS ESTRELLAS




Cuando las calles aún no han sido colocadas
en cualquier ciudad lejana donde el amor teja sueños.
Cuando las farolas aún muestran la arrogancia de las dueñas de la noche.
Cuando la piel de la playa sin hollar guarda la tersura de la última marea,
y todavía los perros sueñan el retozo de su orilla,
allí están en mi isla chica,
los intérpretes de las estrellas,
los amantes de la luna llena,
los mudos obreros de la mar,
tirando sus redes alevosas al océano.
Asoma el leño oscuro de sus pies descalzos, 
carcomido por el sol.
Y el bajo de sus pantalones arremangados
recoge en su dobladillo a los últimos bailarines de la noche,
agonizantes.


Alma amater ©2017


BALIZAS PARA LA MEMORIA







En la noche templada hago montoncitos de recuerdos prestados, 
les planto banderines,
con el frío descalzo de mi padre, 
con el hambre de guerra de mi abuelo, 
y la rabia mocita de mi madre.
Habrán de ser  balizas para la memoria, 
como el marfil de los cementerios de elefantes, 
que no servirán para nada más 
que para reencontrarse con los ancestros,
aunque son de valor incalculable.
Piezas de museo pujadas en noches de luna llena
alrededor de tres piedras de fogón,
cuando la infancia aún miraba alelada
a los ojos tristes de recuerdos
aprisados por los años.

Alma amater ©2017

ESPONJA 0, COPA 1


(serie Sur-realista)

Una esponja dentro de una copa jamás diría ni esta copa es mía,
las esponjas no hablan,
pero tienen bocas por las que mueren igual
al absorber el divino elixir.
La esponja no es la bebida, es la bebedora,
la borracha de caderas decadentes, 
cuando la fiesta ha terminado
y solo quedan las luces de neón
y una voz con cadencias de madrugadas tristes.
Nadie ha escrito nunca un poema a las luces de neón, piensa.
Les dedica su última mirada refractando ya solo su lívida luz.
La esponja de este bar quiso la copa entera,
por eso se metió  dentro y la poseyó desde las tripas
mientras intentó observar al mundo a través de su cristal.
Pero solo vio su propia imagen proyectada, 
multiplicada por cero en las sombras del salón
donde ya solo se ve una copa ligeramente arañada,
con un poso de polvo mortecino e insípido.

                   Alma amater ©2017
                    

AYER, HOY Y MAÑANA



<<Trátase de tres hermanas. Las tres con sus encantos. A las tres  amo. Pero tengo que elegir. Ellas no son de tríos ni de cuartetos.

Una es un poquito clásica, algo chapada a la antigua, nostálgica y tristona. Su tímido y huraño carácter hace que su imagen se desdibuje cada vez en nuestra mente pero, para compensarlo, de tendencia bulímica, engorda por la sucesión de domingos sin paraguas para el chocolate, sin parachoques para los recuerdos y con paranoias totales y total paranadas. 

La otra es curiosa, alegre o triste, siempre cambiante; fresca, como recién duchada, te invita cada día a saborear su  pan fresco sacado del horno. Te grita su dolor y entrega su amor inmenso pero, con la misma, te suelta. Es espontánea, liberada y dicharachera. No hace ascos a la aventura. Campo o playa. Deporte o nada. Zapatillas o tacones. Da igual. Arriesga todo su caudal en preocupaciones o lo pone a plazo fijo a cero interés. Respira profundo y despilfarra los ahorros de porsiacasos. 

La última, hechicera, hipnotizante, es a veces como un espejismo del desierto, cuando la vas a tocar, ya se ha ido. Como playa imaginada en el estío de la ciudad que, cuando por fin la pisas, el viento de la costa y la frialdad del agua te alejan la experiencia de plenitud en el paraíso soñado.  Baila ante nosotros con  movimientos sensuales que anuncian promesas de sobremesa o de medianoche en un motel. Sin embargo, vista a la luz del día, se le ha  corrido el rimel, caminado el carmín y gateado la voz en el ronroneo de un ronquido. 

¿Y tú a cuál prefieres? 

Dímelo hoy.>>

                                 Alma amater ©2017

RAÍCES Y PUNTAS


(serie Sur-realista)

Baila una ceja sobre el blanco de una cuartilla 
buscando parasitar una cara para el vals de un cómic,
pero la cara, despistada, abre la boca 
y la besa creyéndola ambrosía, ondulada por el calor de los focos.
Intenta de nuevo atraparla, 
y huye la ceja hacia el rellano del piso superior.
Se estira y adapta al recorrido sinuoso del labio africanado.
Allí decide acomodarse al burgués estado de un bigote.
Tiene buenas vistas, ve cosas que muchos solo imaginan,
su perspectiva le permite inspeccionar sin rubor cualquier detalle,
pero, siente que no encaja en esa cara femenina 
y decide trasladarse a la azotea despejada.
Siempre experimentando, quiere saber qué se siente como visera, 
pues su vis es algo cómica, como veis.
Y atusa sus filamentos arriesgados al frente 
mientras filtra los rayos solares
que se dibujan en la cara de cebra.
El vano de su postura le acaba desequilibrando
y cae en picado como atraída 
por un misterioso triángulo de las Bermudas
y aparece entre la niebla de un monte de Venus.
Charla con la diosa y se deja acariciar 
en una siesta prolongada por la placidez de las brisas.
Allí podría acabar sus días, piensa, 
mientras ve cómo blanquean sus raíces y puntas.
Y es que sumida en ese sopor no siente 
la presencia imprevista  del típex
que, estupefacto ante su camaleónica figura,
roza su pilosa silueta
hasta mimetizarla con la cuartilla.

                
                   Alma amater ©2017

UN DOLOR NUEVO



Tengo un dolor nuevo que me saca a buchitos todas las que he sido.
Toda pérdida se redime en un encuentro.
Cada una de las que fui confluye en la que soy
entregándome sus prendas,
como prueba gitana de su virginidad perdida.
Me niego a aceptar sus muertes definitivas.
Las resucito a taconazos y hasta me ladran.
Las amo y odio por igual.
Me coloco carteles en las farolas:

                               "Se busca.
                                            Viva o ¡viva!
                                 Recompensa:                                                  
                             Certificado con pedigree"

Escribo para dar voz a todas las que me pueblan.
La vanidad es otra cosa.
Hay tanta vanidad en escribir como en no atreverse a hacerlo.

                   Alma amater ©2017

QUERIÉNDOME ENTERA


DELFIN ENJOLRAS, “Mujer leyendo junto a una ventana”


Los lienzos de lino blanco por cortinas
a ventanales de luz discreta invitan.
Espacios soleados se dibujan en las losetas
limitados por las líneas rectas de los cuarterones iluminados.
Un pie alcanzado por el rayo que no hiere,
el otro descalzo.
El corazón es otra cosa.
Mujer que lee en sillón.
Loynaz en su regazo queriéndola entera.
Y el amor de Martí que le engendra melodías.
A lo lejos el rumor tibio del mar que se despereza.
El aire trae a su oído ausente el ladrido desdibujado de un perro.
La carretera cruje  intermitente al paso indigesto de los coches.
Que el día se detenga en ese instante de puro sereno.
Mientras me quiero
quiero.

                 Alma amater©2017

Y SIGUE LA ESPONJA



Atrás quedan las playas en deuda.
Heredera de un 'sido' en banca rota
esperando el rescate de un 'estado' mayor,
anclado en tierra firme,
con derecho a transformarme
a romperme por mis costados de tablas,
mientras la quilla permanece intacta
viendo saltar los clavos
y salpicar la arena rubia de ojos oxidados.
Que salten también desde mi vientre soldados dánaos 
e incendien Troya,
que no hay muralla infranqueable en este parto.
La barca aspira a ser esponja de mar.
La esponja absorbe y sigue inmune
y el sol sale y la seca.
Y sigue la esponja siendo esponja.
Se llena de todo y de todos. Hincha.
Filtra y expulsa.
Devuelve al mundo la generosidad de sus oquedades.
Y de agujeros ella
cuanto más llena, más ligera,
pero más llena.
Como la mar.
                   Alma amater ©2017

¿JUGAMOS?




-Juguemos a algo divertido:
desconocernos.
Yo me desconozco
Tú te desconoces.
Nosotros nos desconocemos.
No puedo darte pistas sobre mí ni tú sobre ti.
Entonces empecemos.
- ¿Pero, por dónde, si la palabra no ha de hablar de nosotros?
- Por el cuerpo. Escuchemos solo al cuerpo.
Tiene tanto callado,
que los callos son solo los botones de nuestra piel herida.
-Huy, ¿pero no se trataba de un juego?
-Ah, sí, ¡puñetera palabra!...
-Calla.
-Callo.
- shssss.... muackkkkkk

           

       Alma amater ©2017